Cuida tus gafas y ahorra dinero.

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Si queremos mantener en buen estado nuestras gafas o lentillas se recomienda limpiarlas y secarlas con productos recomendados, ya que de esa manera evitas rayar los cristales, también es importante que te las quietes siempre con las dos manos y sin forzar las varillas y que bajo ninguna circunstancia manipules los lentes de contacto con las manos sucias o con las uñas. Estas son formas de mantener tus lentes en buen estado por mucho tiempo, sin embargo, debes tener presente que, al menor indicio de no ver bien, lo mejor será ir al médico, pues se puede ahorrar en todo menos en salud.

Limpiar las gafas con los productos recomendados por el oftalmológo.

Lo primero que debes saber es que las gafas no pueden limpiarse como mejor te parezca, estas están hechas de materiales muy frágiles que pueden dañarse con facilidad. Se recomienda sostener la montura del mismo lado que se está limpiado, porque si limpias el cristal contrario al lado que estás sosteniendo puedes originar tensión en el puente y una posible ruptura.

Al momento de lavarlos, por los cristales bajo el grifo y deja caer el agua sobre ellos. Agrega un jabón neutro y frota con la yema de los dedos. Es importante que elimines el jabón bajo el grifo. Una vez lo hayas lavado, se recomienda secar los cristales con una servilleta o papel suave. La montura, por su parte, debe secarse bien para evitar que se oxiden sus tornillos y bisagras.

Manipular con las manos limpias.

Las lentillas siempre se deben manipular con las manos limpias, porque de lo contrario se dañan. Además, hay que cuidar que las uñas estén limpias y preferiblemente cortas porque pueden romperlas.

Siempre en su estuche.

Las gafas, y sobre todo las lentes de contacto, deben guardarse siempre tras su uso en su correspondiente estuche. Este se debe cambiar cada seis meses, porque de lo contrario se puede convertir en un foco de gérmenes y bacterias, lo que significaría tener que cambiar el lente de contacto y hacer un gasto que tal vez, no estaba en nuestro presupuesto.

Igualmente, las gafas deben ser guardadas en su estuche, pues este las protege de golpes, ralladuras y sobre todo de la suciedad.

Guardar las gafas boca arriba y lejos del calor.

Quítate las gafas siempre con las dos manos y guárdalas con los cristales hacia arriba, porque de lo contrario se pueden rayar. Igualmente, evita llevarlas en el escote de la camisa, pues quedan expuesta, y se pueden caer y romper.

Tampoco deben acercarse las gafas a una fuente de calor, ya que el calor dilata sus materiales y las puede deformar.

Las lentillas y las piscinas.

Recuerda que el agua de las piscinas está repleta de productos químicos que pueden dañar la curvatura de los lentes de contacto. Además, puedes perderlas gracias a la presión del agua. Así que cuando se trata de chapuzones en las piscinas lo mejor es, meterse al agua sin lentes de contacto.

Fuente: Consumer

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