Limpia tus oídos sin hacerles daño

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El cerumen de los oídos es una sustancia que producen las glándulas dentro de este sentido, que tiene varias funciones pero su limpieza es muy importante.

Ayuda a mantener los oídos saludables y limpios, evita que las líneas que recubren los canales auditivos se sequen y agrieten. Lo protege de la suciedad y repele el agua, lo cual ayuda a detener las infecciones.

La cirujana de oído, nariz y garganta, la británica Gabriel Weston, explicó que la mayor parte del tiempo los canales auditivos se limpian a sí mismos. “A medida de que hablamos, masticamos y movemos nuestras mandíbulas, la cera y las células de la piel se mueven lentamente desde el tímpano hasta el orificio del oído, donde usualmente se secan y caen”.

De acuerdo a la especialista el cerumen no causa problemas, pero si se produce en exceso puede causar un bloqueo que puede generar dolor o causar la pérdida de la audición. El portal web de BBC Mundo indicó que existe una gran cantidad de productos a la venta que prometen limpiar oídos o eliminar la cera.

Los problemas que surgen con mayor frecuencia es cuando las personas intentan limpiar sus oídos con el dedo o, incluso peor, con un bastoncillo de algodón. Gabriel Weston explicó que las etiquetas de estos productos advierten que no se deben usar para limpiar el canal del oído. Pese a que muchas personas los usan con ese fin, las empresas que los fabrican recomiendan no utilizarlos en este espacio.

La próxima vez que estés tentado a usar uno de sus utensilios, que a primera vista parecen inocuos, échale un vistazo a la etiqueta del paquete. Probablemente encontrarás una advertencia que dice que los bastoncillos de algodón no deberían ser insertados en el canal del oído“, aseveró.

Cuando las personas los usan, lo que realmente hacen es empujar el cerumen hacia la profundidad del oído, lo que hace que se quede pegado en las partes que no se pueden limpiar a sí mismas. Esta sustancia también puede contener bacterias procedentes de la parte externa del oído, lo cual puede causar una infección.

Gabriel Weston destacó que en algunos casos, si el bastoncillo es insertado demasiado profundo, hay un riesgo de perforar el tímpano, lo cual puede causar un dolor repentino, y una pérdida temporal de la audición.

Las velas son otros de los objetos que la especialista no recomienda para los oídos. Éstas son comercializadas como una solución sencilla para quienes quieren deshacerse del cerumen, pero estas pueden provocar quemaduras en ese órgano y en la piel.

La técnica implica colocar una vela encendida, larga y delgada, dentro de un cono con un orificio y posicionarla dentro del oído. Sin embargo, como Gabriel Weston descubrió, después de que una vela ha sido encendida, en el centro de la misma se acumulará un depósito de cera, incluso si no ha estado cerca del oído.

Investigaciones han demostrado que las velas para oídos no son efectivas para remover el cerumen y representan un peligro.

Muchas personas usan gotas para los oídos como opción número uno para eliminar el cerumen. Estas pueden suavizar o aflojar el cerumen y permitirle seguir su curso natural. Entre los ingredientes activos que contienen están el peróxido de hidrógeno, el bicarbonato de sodio o el cloruro de sodio.

Aunque las gotas podrían ser efectivas, pueden causar irritación en las personas con pieles sensibles. En cambio, gotas de aceites de oliva y de almendras parecen ser tan efectivas como otros costosos productos comerciales”, sentenció Gabriel Weston.

Fuente: BBC Mundo

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